martes, 27 de marzo de 2007
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«Cada quien es libre de sentirse mexicano o no. Así, María Carlota lo fue en su locura, toda su vida, y el Archiduque Maximiliano, hasta el momento de su muerte.»
Fernando Del Paso.

«¡Mexicanos! Muero por la causa de México. No dejen que nadie pise sus ideales, ni sus derechos más sagrados. Espero que la sangre de este mexicano sea la última que se derrame. ¡¡Viva México!!»
Maximiliano I de México.




Todo el mundo escuchó y fue testigo de la injusticia que cometía, en 1862, el Emperador Napoleón III con la nación mexicana. Los franceses intentaron, por mediación de una ínfima minoría, someter a los ciudadanos mexicanos que a valor de sangre, tierras e ideales, recién habían conseguido un apretado triunfo contra el Clero y la vertiente conservadurista, después de la Guerra de Reforma. El presidente Benito Juarez aún no tocaba con su espalda la silla presidencial, cuando una vez más se vio obligado a huir en su carroza. Los mexicanos recibieron la noticia en el año de 1863: Un príncipe de la Gloriosa Casa de Habsburgo sería colocado a la cabeza del poder por medio de la mano francesa y la unión de esta con las armas conservadoras. El Archiduque Fernando Maximiliano de Habsburgo llegaría a México para convertirse en Emperador, del triste y efímero Segundo Imperio Mexicano. A los mexicanos ni siquiera les importó. Bastante tenían con su batalla diaria contra la vida, la escases y el infortunio que les habían acarreado décadas de guerras fratricidas. O al menos eso parecía.

Fernando Del Paso nos regala esta novela trágica, triste, irónica y conmovedora, donde la protagonista es la viuda María Carlota Amelia de Sajonia-Coburgo, princesa de los belgas y duquesa de Lombardo-Veneto. El ritmo vertiginoso con que lleva sus letras y sus memorias es suficiente para hacer que el lector contenga el aire en sus pulmones unas cuantas veces al pasarlas. Y cada uno de sus capítulos es un resumén de la trágica existencia de esta noble mujer, incansable defensora de sus pueblos, que se fusionaba con la sangre que le acogía allá donde iba.

En los últimos días de su vida, a la edad de ochenta y siete años, María Carlota se encuentra recluida en el Castillo de Bouchout. Entre sus muros repasa una y otra vez las etapas de su existenia. La dicha de su infancia en Las Tullerias, su juventud en Laeken, su matrimonio con el nobilísimo Archiduque de Austria y su corta estancia en tierras mexicanas como Emperatriz. La fortuna la arrastra a un mar de posibilidades, entre las cuales eligió ser la «madre» de una nación que no había gozado de paz desde su nacimiento. Y trágicamente, aquellos ciudadanos a quienes ella estaba dispuesta a entregar todo su amor y su cariño, terminaron por quitarle todo lo que ella más quería. Desde el nacimiento de su amadísimo «Max» hasta su fusilamiento en el Cerro de las Campanas, Carlota nos cuenta, desde su locura, el motivo y las razones del viaje mexicano, y arremete una y otra vez contra sus enemigos, los que los dejaron y apoyaron a la hora de marchar al continente americano, mientras se prepara para exhalar el último de sus alientos al grito de «¡Viva México!», y en espera del mensajero que, día con día, le trae «Noticias del Imperio».

Así mismo, Del Paso nos relata con gran pericia escenas de la vida mexicana y de algunos de sus personajes más célebres, como lo son Benito Juarez, Ignacio Zaragoza y Porfirio Diaz, y también de algunos extranjeros, como el sanguinario Coronel Du Pin, la princesa Agnes Salm-Salm y el Mariscal Aquiles Bazaine, personajes que han dejado mella en la historia mexicana. El talento de Del Paso es tal que, al final de la obra, el lector estará esperando aún más y quedará asombrado de cómo, cinco años de guerra en un país dejado de la mano de Dios, puede aportar tanto material para una novela de esta categoría, una categoría que la mayoría de las veces es abordada con monotonía y falta de sabor. «Noticias del Imperio» es una de las mejores novelas históricas mexicanas, y es una obra que no puede faltar en el librero de un apasionado por la Historia.

Tags: Fernando Del Paso, Historia de México, Segundo Imperio Mexicano

Publicado por Giliathluin @ 14:44  | Literatura mexicana
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